Entrevista a Beatriz Funes, 11 de agosto de 2010

Anécdotas y testimonios para gozar y reflexionar

La Casa de IRFA en Montero

Pregunta: ¿Qué diferenciaba a Don Germán Vaca Terrazas del resto de los mortales?

Respuesta: Lo llamábamos Don Chicha, por lo moreno y crespo. Era una persona con la cual era muy agradable conversar, siempre tenía un chiste a la mano y lo más importante es que era un ejemplo para el resto de los seres.

Cuando venía un Maestro Guía o un Promotor del campo siempre tenía en la casa de Don Chicha un lugar a donde llegar, ejemplo de solidaridad. Todo comenzó cuando el Padre Blajot le prestó dinero para construir y él se emocionó y le puso a su fachada un letrero grande que decía: Casa de I.R.F.A., para que los Maestros Guías y Promotores tuvieran siempre dónde llegar a alojarse. Ahí tenían una estera con su sábana y su almohada para dormir. Él estaba muy comprometido con ellos, cuando estaban enfermos los ayudaba, recuerdo la vez en que una señora estaba con problemas para ver y él le buscaba los lentes o pensaba en alguna solución.

A veces hablaba como Cantinflas y una vez en público se detuvo y reflexionó en voz alta, “Pucha, creo que no me he entendido”

El compromiso que tenía funcionaba a través de su relación con I.R.F.A., practicaba un apostolado, es decir, que practicaba lo que se enseña en el Evangelio. Tenía con sus colegas y amigos (como su peluquero) un grupo de estudio, leían y comentaban lo leído, y con otras amistades un grupo de pescadores.

Una de las características de su personalidad es que se movía en muchos círculos sociales, se comunicaba fácilmente con todos y conseguía incluso que el que tiene más sea también más solidario. No por nada fue condecorado en su ciudad, Montero, como ciudadano ilustre dos veces, él que tenía lo justo para vivir bien, pero apenas como se deduce de aquella ocasión en que llegó a su casa diciendo: “Mujer, prepara mi mochila y mi ropa, tengo que viajar”, “qué ropa” -dijo ella riendo- “si apenas tienes dos pantalones y dos camisas”. Llegaba a la gente de una manera familiar, y él era recibido exactamente como él recibía, así, cuando se enfermo en una ocasión, recuerdo cómo llegaban y lo visitaban trayéndole frutas, hierbas curativas, miel y otros regalos.

El trabajo de Promotor

Fue durante mucho tiempo el Promotor más antiguo y admirado por sus compañeros, trabajaba realizando Diarios de campo, registros para el seguimiento de cada alumno y de cada Maestro Guía. Estos mismos alumnos y Maestros Guías que un día lo sorprendieron con un reconocimiento público como Promotor, Maestro y amigo, él se emocionó y se fue a llorar detrás del escenario. Y el reconocimiento consistía en una cartulina a modo de tarjeta gigante, un ramo de flores, todo muy sencillo, emotivo. Nunca fue un promotor más porque se comprometía realmente con las comunidades y permanecía humilde…, cuando tenía dudas preguntaba, era limpio y no era mal pensado, por eso caía fácilmente en las bromas que le realizaban, como una vez en que Carlos en la lejanía allá campo adentro, le dijo: “Lo llaman por teléfono” (tiempo en que no habían celulares), él se levantó como un resorte y dijo “Dónde, dónde”, mirando a su alrededor.

Como buen cruceño siempre usteaba a la gente y sabía que algo muy extraordinario pasaba para poder tutear o vosear al otro. Esto le pasó con la jefa máxima y Fundadora de I.R.F.A. la Hermana Emma Rioja en una comunidad donde los invitaron a almorzar y no había platos de manera que les sirvieron a los dos en un sólo plato, comieron y Don Chicha le dijo: Ahora ya hemos comido del mismo plato, ¿ya la puedo tutear?, ella contestó: “Claro que sí”.

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Entrevista a Carlos Coca sobre don Chicharrón, fines de agosto de 2010

Educar con el ejemplo

-A don Germán Vaca Terrazas, la mayor parte de la gente lo conoce por este nombre: Chicharrón, y también los niños, que son a veces los más curiosos, en las comunidades, llega alguien y los niños están alrededor de uno ¿no?, normalmente los niños lo conocían a don Chica como don IRFA también, “Ahí viene don IRFA”, decían y era don Chicha, que llegaba con materiales, visitaba al Maestro Guía o a los alumnos. Una persona muy conocida en el norte cruceño, muy humilde, se sabía llevar con la gente por su amabilidad, el respeto que él tenía con ellos y también la gente lo respetaba bastante ¿no?

Él era una persona responsable con el trabajo que realizaba, he vivido y he compartido, he aprendido mucho de su trabajo. Como persona mayor, a él no le importaba el viento, el sol, la lluvia, siempre iba bien equipado, porque normalmente el trabajo de los promotores es en la moto, entonces uno tiene que ser prevenido ante cualquier cambio de clima que viene, a veces está el sol fuerte, pero el rato menos pensado, uno sale al campo, y se descompone, llueve y uno tiene que sacar su poncho y en la noche su chamarrita por los bichos y el frío también.

Otra cosa, es el compromiso que él tenía con el programa, él se hacía compromisos con la gente, con los centros de IRFA para apoyarlos, para motivarlos. Llegaba a su casa descansaba un rato y ya se ponía a escribir los informes que normalmente hay que revisarlos, hay que completarlos y después hay que pasarlos a nuestro cuaderno de campo, y él hacía eso para que no se le acumule el trabajo y cuando había que presentarlo aquí a la oficina, él estaba de primerito presentando la documentación, por ejemplo los datos estadísticos.

Una de las anécdotas

Avanzadito de edad él seguía trabajando en la institución. En cierta ocasión en que salía a unas comunidades, en un arenal de esos se descuidó y cayó, entonces no se dio cuenta que la moto al caerse se dio la vuelta, él agarra, se levanta se sacude y bueno, no tenía nada, vuelve a subir a la moto y no se dio cuenta y como la moto se le dio la vuelta él volvió otra vez a la comunidad de donde había salido…

 

Solidaridad con los compañeros

-¿Cómo organizaban su trabajo?

En el norte éramos cuatro promotores, teníamos promotor de Antofagasta, Juan Valencia; de Santa Rosa, el finado Ignacio Ávalos, mi persona que estaba en la zona de Warnes, Montero, Okinawa y don Chicha estaba encargado de Mineros, Saavedra y esta parte de Buena Vista y Yapacaní. Para hacer nuestro informe zonal, nos reuníamos en la casa de don Chicharrón en Montero. Antes de fin de mes ya nos juntábamos en su casa, fijábamos un día y ahí estábamos, cuatro motos de los promotores, trabajábamos y su mujer nos daba la alimentación, y nos quedábamos ahí para tener todo el informe listo de la zona norte. En realidad la casa de don Chicha servía también como una sucursal de IRFA porque él, con letras grandes, hizo pintar, y se mantiene hasta ahora, Instituto Radiofónico Fe y Alegría, IRFA dice, nosotros mantenemos como un punto de referencia la casa de don Chicharrón y muchos de los maestros guías lo venían a buscar a él o si venían a hacer algunas compras iban por donde don Chicha, ahí no faltaba una estera que tenía siempre lista: “bueno, si quieren quedarse aquí hay una estera” y uno ya pasaba la noche. Me he quedado varias veces, me traían la estera, sábanas, cabecera “No, les dije, no quiero incomodar, basta con mi bolsón, lo pongo de cabecera…” siempre había eso lo atendían bien a uno y muchos de los maestros guías se han quedado ahí para pasar una noche, dos noches. Mucha gente sabía eso, por ejemplo iban a la radio María Auxiliadora porque pasamos las clases por ahí y decían: “¿Dónde se puede uno inscribir?”, “Vayan a la casa de don Chicharrón ahí en la calle Bolívar 272”.

-¿Cómo era él en las capacitaciones de fin de mes para los promotores?

- Don Chicha era una persona bien participativa, daba sugerencias…, contaba cómo hacía él su trabajo para que otros promotores pudieran hacerlo así de bien.

A veces no es tan fácil ser bienvenido en las comunidades, es necesario tomar contacto con las autoridades de la zona, haciendo amistad y buscando la forma de coordinar el trabajo de IRFA, entonces es más fácil conseguir los maestros guías, y todo ese trabajo ha sido fruto de su experiencia.

El buen humor

-También me contaron que era muy fácil hacerle bromas y él caía nomás en las bromas, ¿es verdad?

-Una persona sencilla, era honesto, humilde, tenía un carácter que… no se enojaba, pese a las bromas que a veces… yo le hacía. En los encuentros que uno tenía con él diariamente, nos poníamos a charlar del trabajo, de algunas anécdotas o por ahí a veces nos juntábamos para compartir y entonces había momentos en que le hacía bromas de cualquier cosa. Una vez fuimos a un Taller a La Cuchilla, que no era un barrio poblado, había bastante monte, las líneas de comunicación no llegaban, estábamos almorzando y le dije: “don Chicha, teléfono lo están buscando” -entonces sale y quería ir para un lado y para el otro y no sabía para dónde si no había teléfono ahí, entonces causó chiste a los compañeros ¿no?

-O le ponían cosas en su mochila tal vez…

-También, también, él siempre dejaba su bolsón, entonces papeles o botellas o piedras… el se iba…con su… y bueno más allá qué sabría hacer, lo botaba o…

En momentos críticos

-¿Qué será lo más difícil que le ha tocado a él pasar, puede ser una crisis, cuestión de gobierno central?

-Él siempre tenía miedo en las salidas que se hacía al campo, porque en la zona elaboraban droga ¿no?, eran lugares bien controlados, lo han agarrado a don Chicha y le han preguntado qué es lo que lleva en su caja o en su bolsón y le han rebatido y normalmente lo que llevaba era material educativo, su cuaderno de campo, su chamarra y nada más que eso ¿no?; después en los gobiernos de facto, por lo que tenemos este programa de educación que busca la superación de la gente para que pueda ser más crítica y puedan ser dirigentes ¿no?; a don Chicha también lo tenían como fichado digamos, él sentía que lo estaban siguiendo, controlando, pero pese a eso nunca se ha echado atrás, no ha dicho: “yo hasta aquí nomás llego”, siempre ha sido perseverante con el trabajo.

Persona notable

-¿Cómo reconoció IRFA su trabajo?, ¿Cómo fue su despedida?

-Sí, creo que era justo hacer un acto en especial para don Chicha que era uno de los promotores fundadores del programa El maestro en casa, entonces se le entregó una plaqueta en reconocimiento, se hizo un agasajo entre los compañeros, hablaron varios compañeros agradeciendo su trabajo, él habló… y también recuerdo que en la zona norte en el municipio de Montero, buscan las personas que hayan sobresalido en cualquier actividad y a don Chicha lo tomaron en cuenta como una persona notable por el trabajo de campo, por llevar la educación hasta la última de las comunidades de la zona norte, entonces se lo declaró como persona distinguida.